Miquel Silvestre: 2ª Entrega de la Saga de los Estrategas del Desafío.

Libro “Un Millón de Piedras” Secuencias de Africa.

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Aquí tenéis mi entrevista realizada al protagonista de la segunda entrega de la Saga de los Estrategas del Desafío. Se llama Miquel Silvestre . Esta elección está motivada porque reúne muchos de los valores del Estratega del Desafío.

Miquel está recorriendo su propio camino (ya dudo que le guste este término) en solitario. Vive constantemente jugando fuera de la zona de confort, inconformista hasta en la conversación, llevando el sentido de la misma hacia su escabroso terreno, pero desde una alegria socarrona y afilada. Enseguida da a entender que no admite juegos ambiguos, y dispara dardos frontales que ni tan siquiera alcanzan las huellas de su acción. Su pátina de brillo genuino se empezó a formar desde su infancia, gracias a los libros y quizás a algo más, desconocido, que contribuye a avivar el misterio de los surcos de su mirada.

No es un personaje de ficción, sino que ha decidido merendarse a la vida y además, tomárselo a cachondeo. Esto sucede cuando se alcanza el estado de “inconscientemente competente”. Un tipo con el que me encantaría merendar una de esas tardes en las que se toma su cotidiano litro de cerveza.

En fin, Miquel es uno de los paradigmas del cambio, de la acción, de la estrategia personal y del abordaje de su desafío vital. Y lo aborda desde una actitud genuina y una mentalidad muy potente. Un crack, al que he tenido la oportunidad de realizar una entrevista desde una perspectiva alternativa y cuyos libros que narran sus aventuras por el mundo, estoy deseando empezar a leer.

Escritor, Explorador, Aventurero, Registrador de la Propiedad, Motero, facetas de las que es el número uno en muchas de ellas y además, parece que está de cachondeo.

Esta entrevista pretende conocer la parte emocional de Miquel, su concepción de vida, de la sociedad y de la humanidad, desde la perspectiva de alguien que ha recorrido el planeta con cierta economía de recursos, asumiendo riesgos y gestionando la incertidumbre en busca de algo. Desde esta vertiente existencial, se pretende conocer qué factores han configurado la mentalidad de Miquel, que le han impulsado a tomar la decisión de cambiar un escenario de seguridad vital, por una aventura constante.

P.- Miquel, naciste en el 68. Tienes unos 45 años y, en condiciones normales, podríamos decir que te encuentras en la mitad de tu vida. Desde tu infancia, cuéntanos por favor, qué acontecimientos personales son los que más han marcado tu carácter y explícanos como te afectaron anímicamente y cómo los gestionaste.

R.-Lo que más recuerdo que me marcaran son dos verdades decepcionantes a la edad de siete años: descubrir que los Reyes son los padres y que los niños no los trae la cigüeña. Se me jodió la infancia ahí. Luego recuerdo que me marcaran grandemente los libros. La IIiada, en especial. Y todos los títulos de Sven Hassel. Gestionarlos, los gestioné plagiando a tope estos libros hasta que empecé a plagiarme a mí mismo. Lo del sexo me llevó algo más de tiempo. Primero pensé que mis adorados padres eran unos guarros, luego me dio por ser guarro yo y lo que pasó es que hubo un tiempo en que no me comía un rosco porque las tías de mi generación eran unas estrechas a los 20. Ahora la cosa ha cambiado radicalmente y ya soy yo el que intenta zafarse… pero creo que me he ido un poco del tema, ¿no?

P.- ¿Recuerdas cual fue el primer instante de tu vida en el que sentiste la necesidad de vivir la libertad?

R.- Supongo que al asomar la cabeza por entre las piernas de mi madre y respirar por mí mismo.

P.- ¿Hubo algún momento en el que sentiste un cruce de caminos, en el que debías elegir?

R.-Sí, cuando me rechazaron en la frontera de Kazakhstan en 2009 por no tener visado. Regresé a Rusia y allí tramité dos visados. El ruso de tránsito para poder salir del país hacia Occidente y regresar a casa y el kazajo para seguir hacia el Este. Si me metía en Kazakhstan sabía que no conseguiría regresar salvo que llegara hasta Almaty, ya en la frontera con China, distante a más de 2500 kms y luego fuera tramitando uno a uno hasta tres visados diferentes para escapar de Asia Central. Y esos visados son una pesadilla. Me encontré así en la ciudad rusa de Astracán ante una disyuntiva esencial delante de esos dos visados. Si regresaba, en 3 días estaría en Europa, habría hecho un viaje bonito hasta Rusia y punto pelota. Si continuaba hacia el Este, me metería en una odisea de incertidumbre, polvo y complicaciones burocráticas sin cuento. Opté por seguir hacia el Este y viví la experiencia de mi vida. Desde entonces soy viajero.

P.- ¿Te arrepientes de algo que hayas hecho o dejado de hacer hasta el momento? ¿Cambiarías algo de lo vivido?

R.-Si hubiera sabido lo que sé hoy, no habría hecho cosas que hice pero entonces ahora no sabría lo que sé.

P.- Por la configuración de tu rostro y la manera de mirar, da la sensación de que eres una persona directa, franca y que tienes más en cuenta el contenido que el continente. ¿Qué característica anhelas en la personalidad de la gente con la que tratas? o dicho de otra manera, ¿qué virtud principal te gustaría encontrar más a menudo entre la gente y que cuando la encuentras, disfrutas con ella?

R.-La claridad, la transparencia, la bondad y la coherencia. Hay algo en este mundo de las redes sociales que ha acabado resultándome francamente repugnante: los bandazos emocionales. La gente que muda de afectos por un post, los que aman y odian en cuestión de días. Yo no sé si es que eran unos tarados antes de meterse en internet o internet los ha convertido en tarados, pero realmente estoy harto y asqueado de los personajes pendulares que tengo que soportar.

P.- Háblanos de tus sueños. ¿Has cumplido alguno? ¿Te queda alguno por cumplir?

R.- He cumplido muchos sueños. Tantos que me parece que ya abuso de mi crédito. Y por cumplir claro que me quedan sueños. El hombre es una máquina de soñar, su capacidad de deseo es ilimitada.

P.- ¿Cómo describirías la fuerza interior que te impulsa a alcanzarlos? ¿Es algo natural, instintivo o más bien premeditado y calculado?

R.- Es instintivo. Sale de dentro sin calcular. Nunca calculo nada. Voy a lo bruto siempre, me sale todo a borbotones.

P.- Para qué decidiste presentarte a las oposiciones al Cuerpo de Registradores? ¿Pretendías alcanzar el puesto nº 1 en los exámenes o fue una consecuencia sin más pretensiones que alcanzar una plaza?

R.- Me comprometí con mi padre a intentarlas. Nunca pensé en eso del número 1. Yo solo quería terminar con el sufrimiento de prepararlas.

P.- Háblanos de cómo se fraguó en ti la posibilidad de abandonar la plaza como Registrador e iniciar una vida radicalmente distinta. ¿Fue un proceso doloroso? ¿Sentiste que debías dar explicaciones a alguien? ¿Sentiste miedo o incertidumbre?

R.- No lo sé. Sucedió. Pensé que el viaje en serio es cuando no es un capricho vacacional de yuppy. Siempre he intentado viajar gastando lo menos posible y al mismo tiempo he intentado ganar algo de dinero mientras viajaba; un día el debe y el haber se equilibró (voy justito, eh) y entonces decidí no reingresar. Mientras pueda mantener un balance 0 de gastos e ingresos y me divierta esta vida, seguiré rodando.

P.- Supongo que alguna vez has convivido con ciertos miedos. ¿Cómo consigues gestionar esta emoción?

R.- Tengo miedo siempre. Pero cuando te mueves y debes tomar decisiones en segundos, no te da tiempo a pensar en el miedo. Simplemente actúas.

P.- Te agradecería que nos definieras, desde un punto de vista personal, los siguientes conceptos: Éxito, Camino, Objetivo, Felicidad.

R.-Éxito: hacer las cosas bien.

Camino: un libro de Escriba de Balaguer.

Objetivo: lo que se pretende conseguir.

Felicidad: hacer las cosas bien, conseguir lo que se pretende y follar más que uno del Opus.

P.- ¿Cuál es tu propósito en la Vida?

R.- Que me quieran.

P.- ¿Cómo te gustaría que te recordaran?

R.- Como alguien que merecía el cariño recibido.

P.- ¿Cual es el rasgo principal de tu carácter?

R.- La contradicción entre pasión y razón.

P.- ¿Crees que el rostro refleja el carácter de una persona?

R.- A los 40 años cada uno es responsable de su rostro. Creo que lo dijo Sartre. Del mío soy absoluto responsable.

P.- ¿A qué pregunta temes enfrentarte en el tramo final de tu vida?

R.- En el tramo final de mi vida espero que ya no tema a nada, y menos a preguntas.

P.- ¿Crees que hay que mirar a la vida con actitud desafiante, o más bien sin desafinar demasiado?

R.- Creo que basta con que no nos mire un tuerto.

P.- ¿Qué prefieres, el Orden, el Caos o la Justicia?

R.- Kant decía que prefería el orden a la justicia porque no hay justicia en el desorden. Cuando me dejó mi última novia me dijo que porque era desordenado. Tonto de mí, pensé que se refería a que dejaba los trastos por medio; en realidad hablaba de un desorden vital y sin embargo yo me veo el tipo más ordenado del mundo. Mantengo rutinas a rajatabla, aunque no son de las que los demás suelen considerar ordenadas. Corro todas las mañanas, esté donde esté, una hora, bebo todas las noches, esté donde esté, un litro y medio de cerveza. Pero eso son detalles banales. Digamos que en el fondo me gustaría que hubiera más justicia que orden.

P.- ¿Para qué escribes?

R.-Porque no sé tocar una guitarra eléctrica.

Gracias a Miquel por interrumpir uno de sus viajes para atender esta entrevista. Creo que le pillamos por las inmediaciones de la frontera entre Europa y Asia. Cosas de la técnica, acojonante.

Un abrazo Miquel, disfruta y cuídate.

Y a vosotros, una vez más, gracias por estar. Espero que hayáis disfrutado de nuestro protagonista. Animaos a comentar, que no censuro y además le llegará un feed back al propio Miquel.

Gracias también a otro Crack, Juan Recio, a quien me gustaría presentaros más despacio en otra ocasión, porque a los grandes se les descubre despacio. Él ha hecho posible esta entrevista.

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