Las sensaciones de mi primer Objetivo (1). GARMIN Barcelona Triatlon Olimpico.

¿Que cómo fue mi primer triatlon?

Alguno recordareis mi post del 13 de Agosto en el que señalaba mis objetivos para esta temporada y de las razones y naturaleza de los mismos. Ya decía yo que dependían de mi y de nadie más, que eran ecológicos, que eran asumibles, etc.. pero confieso que tenía más miedo que vergüenza. Y recordareis que en el siguiente post expresaba mis sensaciones de arrepentimiento y cierto miedo porque en realidad me faltaban referencias para conocer realmente si iba a poder preparar estas pruebas y sobre todo administrar mi tiempo. Os cuento…

Si recordais, mi primer objetivo de los cuatro era la prueba de triatlón olímpico de la GARMIN Barcelona. Esta modalidad consta de 1,5 km de natación en el mar, 40 kms en bicicleta por las inmediaciones de la Mar Bella y 10 kms de running. Yo ya había realizado cada una de estas pruebas por separado pero nunca las tres juntas en una misma prueba. Había entrenado alguna que otra transición, percibiendo la dureza del cambio de disciplina, pero muy cortitas, por lo tanto esto suponía una incógnita importante. Para ello, había planificado participar en un triatlón Sprint por la Casa de Campo de Madrid, 15 días antes. Un Sprint es mucho más corto pero podía darme referencias para conocerme y adquirir tranquilidad, suponiendo 750 metros nadando en el lago de la Casa de Campo, bicicleta durante 10 kms y running durante 5 kms.

Pero justo 4 dias antes de esta prueba, cogí un amable virus que me dejó lisiado durante un par de semanitas, con un dolor de cuerpo bastante jorobado y lo que es peor, una sensación de abatimiento bastante importante. Tan es así, que el fin de semana antes de la GARMIN en Barcelona, todavía estaba muy tocado y ya estaba pensando en anular la reserva de hotel y prescindir de mi primer objetivo, algo que me jodía bastante. Es más, a mi compañero de fatigas, Angel, le empecé a hacer a la idea de que no iba a poder participar.

La situación estaba bastante complicada. Me iba a quedar sin cumplir el primer objetivo importante, con una bicicleta con la que había salido sólo en dos ocasiones y un neopreno sin estrenar. No pude tampoco probar el neopreno en la piscina y comprobar las sensaciones de nadar con él, ya que me habían informado de que al oprimir tanto pudiera tener sensaciones angustiosas, que unidas al mogollón de nadadores pegando leches a mi alrededor, junto con el oleaje, pudiera ser motivo de abandono o ansiedad, si no lo gestionaba bien.

Así llegué al viernes anterior, sin ganas y muy bajito de tono y de moral. Pero decidí sacar la bicicleta y darme un paseo, sólo un paseo para comprobar sensaciones. Salí despacio, sin ganas, desmotivado, pero aguanté, y tras los 4 primeros kilómetros empecé a percibir alegría y ciertas ganas, pero no quería forzar. Finalmente rodé 15 kms, pero decidí hacer una transición y me puse a correr para probarme, alcanzando una distancia de 5 kilometrillos.. pues muy contento. El sábado quedé con Angel y nos hicimos unos 13 kms y las sensaciones no fueron desastrosas, aceptables pero sufriendo. Y poco a poco, durante esa semana fui forzando para probarme y el cuerpo reaccionó muy bien. Pero hacía unas tres semanas que no nadaba, así el jueves decidí nadar 1,5 km a tope, error!! 34 minutos, malas sensaciones no, catastróficas, de falta de aire total. Así que disgustado. Decidí probar suerte otra vez al día siguiente, la misma distancia y muy despacio, jugando, ACIERTO SORPRENDENTE!! 28 minutos y con ganas de más. En este apartado me estoy perdiendo algo seguro, porque no es lógico que saliendo a tope haga más tiempo que saliendo a nadar relajado.

Así que el sábado salimos Angel y yo para Barcelona, a las 7,00 de la mañana. Nos esperaban unas 7 horas de viaje. Tengo que deciros que en este deporte hay una parte que me estresa sobremanera y al principio es un poco farragoso. Existen numerosos artículos necesarios y obligatorios para participar en un triatlón: gafas de sol, gafas de natación, gorro de natación, cinta portadoras, portachip, chip, vaselina para las rozaduras, zapatillas de correr, zapatillas de ciclismo, neopreno, casco, bicicleta y sus gadgets (bomba, cubierta de repuesto, llaves, etc), mono de triatlón, etc.. Hacer una maleta con todos estos pirichichis es la bomba. Menos mal que decidimos comprarnos una mochila especializada en esto, que es grande y espaciosa y con muchos compartimentos.

Durante el viaje, mi amigo Angel fue poniéndome al día un poco de cómo se desarrollan estas pruebas, ya que él sí pudo participar en el triatlón de Madrid en la Casa de Campo, poniéndome un poco sobre aviso de las posibles sensaciones en la natación, incluidos mamporros, de los pormenores en la prueba de ciclismo, como los desarrollos ideales etc… Además, comentamos también la obligatoriedad, además de conveniencia, de presentarnos en la prueba a la hora fijada, es decir, a las 6,00 a.m., con lo mal que estoy yo a esa hora!!! Dada la gran cantidad de participantes, debíamos encontrar nuestra posición desde la cual partiríamos a todas las disciplinas, donde aparcaríamos las bicicletas y sus archiperres y todos los del running también. Pero para llegar a esa zona, primero debíamos encontrarla en los planos de la organización y después pasar todos los controles obligatorios. Además, era muy conveniente empezar a desayunar a eso de las 5,15, mínimo con tres horas de antelación, ya que Angel salía en la “Ola 4” a las 8,20 y yo en la “Ola 6” a eso de las 8,40 am. Imaginaos el estrés del primer triatlón.

El viaje fue muy ameno, se me hizo hasta corto porque fuimos hablando de temas cuyo interés compartimos y eso es una gran ventaja. Llegamos directamente al hotel oficial de la prueba, el PRINCESS, ubicado en la Av. Diagonal, 1, a unos 15 minutos minutos andando de la salida. Ambientazo de triatletas en el hotel!! Las sensaciones fueron interesantes. Por un lado, el hecho de moverte al lado de veinteañeros, con unas piernas como las de las mulas y unas espaldas como el maletero del coche, junto a unas bicicletas galácticas que seguramente marchaban solas, era un poco abrumador, pero nosotros sabíamos que somos populares novatos y nuestra guerra es otra. La guerra de esos chavales es muy bonita, pero yo ya la viví, ahora toca otra. También éramos muchos populares que nos gusta alcanzar nuestros objetivos y disfrutar de la organización, del ambiente, del entorno y de la fascinación de comprobar que podemos alcanzar ciertos límites y disfrutar del camino. Así que, decidí disfrutar de todos los detalles y de todos los momentos.

Durante esos dias, el hotel se integró perfectamente en el desarrollo de la prueba, facilitando que las bicicletas circularan por el hotel con normalidad, subiéndolas a las habitaciones con nosotros, preparando un desayuno el día de la prueba para llevar y muy específico para los atletas, etc. El entorno del hotel era muy propicio para desentumecer piernas e incluso entrenar la bici, ya que todo aquel recito del FORUM se encuentra perfectamente diseñado para patinar, montar en bicicleta y disfrutar del maravilloso clima, vistas y ambiente de Barcelona.

Llegamos a las 15,00 horas, aparcamos y nos fuimos a comer pasta a un italiano cercano. Tras comer nos dirigimos a recoger la bolsa de los dorsales y a inspeccionar la ubicación del guardarropa, posiciones de las bicicletas, salidas de natación, controles, etc. Terminamos a eso de las 20,00!! y eso que estábamos al lado. Así que decidimos irnos a cenar algo rápido y marcharnos al hotel para dejar preparada la intendencia artesanal para que el día siguiente lo tuviéramos todo hecho. Al loro:

– Pegatina con el dorsal en el casco, en el gorro, en la bici, en la mochila, comprobación de presión de las ruedas, comprobación de que la mochila lleva todos y cada uno de los pirichichis citados anteriormente, colocación del dorsal en la cinta al uso, colocación de los geles como si fueran las balas de una canana en la misma cinta del dorsal, preparación de las bebidas en los bidones de la bici, etc.

En fin, algo abrumador, pero supongo que sólo será las 100 primeras veces, después ya lo interioriza uno en la zona límbica del cerebro. 😉 Así que nos fuimos a acostar a eso de las 12,00. Pero para no aburriros demasiado, mañana os cuento cómo se desarrolló la prueba que más me ha impresionado de todas en as que he participado, más incluso que el Maratón de Madrid, de las sensaciones experimentadas durante las tres disciplinas, incluidos percances y agobios de la natación y del resultado, dudas en la bicicleta, etc.

Gracias por estar.

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