Entrevista a Juan Recio; “Sería un error morir esperando aún el momento para partir. “

“La mejor brújula es preguntar al lugareño y el mejor cronómetro, las puestas de sol”

Fiel a mi palabra, un poco retrasado en hora, os dejo con la entrevista realizada al protagonista de nuestra “Saga de Estrategas del Desafío”.

Estos últimos días he mantenido un contacto más cercano con Juan y he podido confirmar algo de lo que sospechaba. La sospecha consistía en que algo grande debe unir a la comunidad motera internacional, porque en ellos se puede apreciar una pasión dificil de entender y un sentimiento de hermandad indescriptible. Estos días, he tenido la oportunidad de observar a Juan, escuchar sus anhelos y comprobar las reacciones entre todos los moteros de todo el mundo. 

No os podéis imaginar la interactividad y comunicación sincera que existen entre ellos, hasta tal punto de ayudarse allá donde encuentren dificultades. Es muy difícil percibir este sentimiento entre otro colectivo, nación, equipo, etc.

Mi enhorabuena a todos ellos y mi más sincera admiración por tener algo importante que defender con pasión, vuestros sueños de vivir a vuestra manera, en libertad.

Os dejo con Juan, paradigma de la pasión, de la autenticidad y de la búsqueda de todos los sueños viajeros.

Os dejo con la entrevista y espero que disfrutéis como lo he hecho yo. 

ENTREVISTA:

– Juan, ¿qué queda de aquel niño que se llamaba Juan Recio? 

 Te aseguro que un porcentaje muy alto de aquel niño queda presente y eso me enorgullece, porque  la mayor alabanza que se puede hacer de un hombre es compararle con un niño.

 – ¿Recuerdas cómo y cuándo germinó en ese niño algún sueño?

 Lo recuerdo perfectamente; con unos 12 años cayó en mis manos por casualidad una revista de motos; en las páginas interiores hablaba de unos apasionados de las dos ruedas que tenían como objetivo llegar con sus motos hasta Dakar. Se trataba del Rallye Paris-Dakar. Al ver las imágenes en televisión de esos héroes surcando unos extensos mares de dunas  y leer el relato de sus vivencias, tuve claro que tarde o temprano, yo tendría una motocicleta y que intentaría descubrir y ver el Mundo desde el manillar de una moto. 

 – Aquel niño, ¿era un niño rebelde o dócil?

 Era un niño travieso con un corazón rebelde, pero siempre de  alma y conciencia  dócil.

 – ¿Qué emociones y sentimientos recuerdas de aquel niño?

 Recuerdo los fines de semana con mis padres, siempre en el campo, los largos y felices veranos con mis abuelos en Navalcán (Toledo), los vecinos “tomando el fresco” por las noches en la calles para soportar las insoportables noches toledanas de  agosto…..rellenar los cántaros, el botijo siempre en el rellano de las habitaciones y, como no ,disfrutar del ambiente mágico que envolvía el pueblo al desprenderse ese vómito de humo de las chimeneas por Navidad. En definitiva son recuerdos inolvidables, sentimientos irrepetibles que me siguen provocando una gran melancolía pero como dijo Victor Hugo la melancolía es la felicidad por estar triste.

– Ese niño, ¿tenía clara la visión de su futuro, de aquello que quería cumplir?

 Ese niño únicamente tenía claro que quería tener una moto y viajar…ese fervor por una motocicleta nunca amainó y siempre fue “in crescendo”. El niño ya adolescente se convirtió en su pubertad en un devorador incansable de revistas de motos, conocía todos los modelos, sus virtudes y defectos, leía los viajes de los grandes viajeros que viajaban en aquella época con sus rocinantes de acero y,  en definitiva para él, tener una moto era alcanzar sin ningún género de dudas el nirvana de la felicidad total.

 ¿Recuerdas algo de tu infancia que marcara tu carácter?

 Mi carácter se marcó definitivamente a los 19 años. Mi madre sufrió una larga y cruel enfermedad que la fue consumiendo poco a poco. Pasamos días, noches y años en el hospital conviviendo con otras mujeres que estaban padeciendo el maldito cáncer. Ver como la vida se apaga irremediablemente, como la cabeza quiere salir victorioso de ese largo túnel pero el cuerpo no responde me llevó a saber qué es lo realmente importante en esta vida y qué no lo es. Con el tiempo y con los viajes, conocer otras culturas  y otras gentes me confirmó lo que ya de sobra sabía….no es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita. Ver como en esos pueblos perdidos en el altiplano boliviano, en Perú y  en esos poblados de Senegal donde las condiciones de vida son extremadamente duras, donde los paisajes son tan bellos como hostiles  y donde conceptos como la familia siguen vigentes, la hospitalidad es la seña de identidad y  la alegría de vivir es el elixir del día a día, te lleva a pensar que aquí, en  el mal llamado “mundo civilizado” ,quizá no vamos por el camino correcto y seamos esclavos de nuestro propio consumismo. Creo sinceramente que tenemos que aprender mucho de esas culturas y de esos lugareños que para mí son los auténticos héroes del Siglo XXI.

– Háblanos de los valores que guían tu comportamiento.

 La honradez y la verdad son los valores que me ha inculcado de pequeño e intento tener siempre un comportamiento noble y leal. Sin duda, lo que  más detesto en este mundo es la mentira, la envidia y la hipocresía… de ahí que intente estar rodeado de gente con mucha calidad humana .

 – Hoy, ¿estás más cerca de tu sueño? ¿Cómo sabrás que le has alcanzado?

No tengo un sueño en concreto,  tengo muchos sueños viajeros todavía por cumplir y muchos proyectos familiares aun que realizar. No creo que llegue nunca el día en que este cerca de mi sueño porque al fin y al cabo todos los que nos movemos en este mundillo de los viajes en moto somos conscientes de lo difícil que es vencer la pasión de viajar pero también de los imposible que es satisfacerla. 

 – Para darle alcance, ¿qué recurso es el más determinante? ¿mental, económico, espiritual, social?

 Lo fundamental para emprender un viaje es tener una pasión descomunal  por viajar y luego ser consciente cada uno de sus posibilidades  tantos mentales, sociales, económicas como espirituales. Lo fundamental es soñar con sueños realizables y no esperar al  gran viaje de tu vida porque, además de que no existe ese GRAN VIAJE DE TU VIDA, por lo que te he comentado anteriormente de lo imposible que es satisfacer la pasión de viajar. La vida pasa y cada minuto cuenta….sería un error morir esperando aun el momento para partir.  

– Hablemos de emociones:

 – ¿de qué tienes miedo? ¿Te sirve esta emoción para algo?

 Cuando estoy metido en un viaje no tengo miedo a nada  e intento disfrutar al máximo aún cuando las condiciones son extremadamente duras. Recuerdo un viaje en solitario por Perú y  una tormenta de nieve a 4.000 metros de altitud…es en esos momentos que estás sólo tú  y tu moto, cuando te das cuenta que no es un viaje cualquiera. Eres consciente que estás en medio de la nada en una aventura de verdad por cumplir un sueño cuya única recompensa será  la satisfacción personal. Pero al mismo tiempo,  esas grandes vivencias y salir victorioso de esos momentos críticos te sirven para afrontar y solventar situaciones  que pudieran ser para algunos comprometidas del día a día con cierta naturalidad.

– Cuando sientes una decepción, percibes ¿tristeza o enfado? ¿recuerdas alguna?

 Las decepciones me provocan una  profunda tristeza pero tengo la gran suerte de olvidar pronto lo malo y únicamente recordar lo bueno.

– Sobre la linea de tu vida, ¿qué aprendizaje destacas de tu pasado?

 En estos 42 años he aprendido que todo lo que nos pasa en esta vida no es por casualidad. Tanto lo bueno como lo malo siempre ocurre por algo….lo importante es tener una confianza plena en uno mismo para salir de esas situaciones comprometidas que la vida nos va dejando por el camino y siempre debemos tener presente que si tú no crees en ti nadie más creerá en ti; al final el responsable de tu vida siempre serás tú.

 – Y, mirando hacia delante, tienes una visión clara de tu futuro.

 No tengo una visión clara de mi futuro y aunque debería preocuparme, porque es donde voy a pasar el resto de mi vida, prefiero disfrutar cada minuto del día a día,  siendo plenamente consciente de que estamos aquí de paso y de que vida únicamente tenemos una  e inexorablemente, tarde o temprano, llegará a su fin.

 – ¿Qué buscas en tus desafíos, ¿sensaciones, amistades, recuerdos, descubrimientos…?

 Cuando uno viaja de verdad  eres totalmente permeable a todas esas sensaciones, amistades, recuerdos y descubrimientos que te va dejando el camino. Si tú eres permeable, ellos también lo serán contigo. Busco empaparme de los olores, de la cultura, de los paisajes y de las gentes que se cruzan e mi camino, porque ellos te tratarán como tú los trates….pobre de aquel que viaja sin estrechar manos y sin escuchar a todos aquellos que siempre están dispuestos a hablar. Porque en ellos está la esencia del viaje y en definitiva la esencia de la vida. El que  escucha más que habla, está claro que siempre aprende. 

– Revélanos tu sueño y quien forma parte de él y con quien lo vas a compartir.

 Como te he comentado anteriormente no tengo un sueño en concreto…tengo muchos sueños viajeros por cumplir y muchos proyectos familiares  aún por realizar. Pero, al final de mis días, sí me gustaría retirarme al campo con mi familia y vivir con ellos tranquilamente alejados  del mundanal ruido.

– ¿Realizas algún tipo de preparación mental antes de emprender la marcha hacia cualquiera de tus desafíos?

 Sinceramente debo prepararme mentalmente más para el día a día laboral que para emprender cualquier viaje. Tengo una capacidad de adaptación muy rápida en mis viajes y lo disfruto intensamente porque soy consciente que estoy viviendo un momento único y cumpliendo un sueño que debo aprovechar al máximo….me considero afortunado de poder viajar  y me siento muy orgulloso de que mi familia me entienda y comparta mi gran pasión por los viajes en moto.

– ¿Soledad o compañía?

Nada como la compañía de mi mujer e hijos y siempre convencido que en los viajes nunca encontraré un compañero más sociable que la soledad.

 – ¿Brújula o cronómetro?

 La mejor brújula es preguntar al lugareño y el mejor cronómetro, las puestas de sol.

 – ¿Leer o escribir?

 Me gusta escribir de vez en cuando mis sentimientos, vivencias y reflexiones de todos estos años viajando. Algunas las comparto y otras la guardo para mi.

 – ¿Realista o Idealista?

 Sin duda idealista. El lado emocional siempre ha sido más predominante en mi vida  que el racional pero siempre he tenido claro que el corazón puede traicionar pero la conciencia jamás.

 – Al final de la linea de tu vida, ¿de qué crees que te arrepentirás?

 Espero no tener que arrepentirme de nada. Tal y como decía el poeta brasileño Mario de Andrade…” Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia. Espero que la tuya sea la misma, porque de cualquier manera llegarás”.

 – ¿Estás haciendo algo ahora para que eso no suceda?

 Sí,  soy consciente que uno de los errores humanos más peligrosos es olvidar aquello que se quiere lograr; de ahí que, año a año, intente ir cumpliendo pequeños sueños y proyectos realizables. No es una tarea fácil, siempre tenemos compromisos laborales y responsabilidades familiares pero es altamente gratificante no dejarlos aparcados en un cajón.

 -¿Qué puedes transmitir a aquellas personas que buscan un motivo en la vida?

 Una vida sin motivo es una “vida muerta” y vacía. Todos estamos aquí por algo y lo importante  es no emplear la mitad de nuestras vidas en hacer miserable la otra media…hay que intentar amar la vida porque buena o mal no tenemos otras. Lo único que tenemos claro cuando nacemos es la muerte y, a muchos ese temor a la muerte , les aleja de la vida .

 – La familia motera es solidaria y con una gran sentimiento de hermandad y global. ¿Qué te gustaría aportar a esta familia y qué te gustaría recibir de ella?

 Me gustaría aportar mi pequeño grano de arena en el placer que se experimenta al viajar en moto. Tal y como explico en mi web www.viajarenmoto.com  …cuando viajas en moto formas parte del paisaje que te rodea y te encuentras sumergido en un clima inigualable de libertad y plenitud. Creo que los que viajamos en moto somos en realidad unos quijotes, románticos y soñadores de nuevas aventuras que quizás con un poco de suerte salgan a buscarte. Y sin duda la motocicleta otorga una dimensión diferente y espectacular a cualquier viaje. Recibir el respeto y reconocimiento de otro grandes viajeros para mi ya es la mayor de las recompensas.

 – Identifica un objeto que refleje la historia de tu éxito personal por la vida y por qué.

 Más que de éxito personal hablaría de satisfacción personal. Y el objeto que para mí me ha dado grandes satisfacciones personales y me ha llevado a lugares que únicamente creía que existían en los libros y revistas de viajes es LA MOTOCICLETA. Aunque si te soy sincero, la considero algo más que un objeto. Creo que las motocicletas representan el alma de sus dueños, son fieles compañeras de viaje con las que he disfrutado, sufrido y he compartido muchísimas horas de pensamiento, reflexiones y “momentos de gloria”…sin duda muchos de esos momentos ya forman parte de mis mejores recuerdos

 Gracias Juan.

 Gracias a www.anuestroalcance.com por esta humana y preciosa entrevista.

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