Si no tienes una ventaja competitiva, háztelo mirar.

Puedes empezar revisando tus factores críticos de éxito, a través de un análisis interno de tus capacidades o de tu negocio, pero no será suficiente para elaborar la estrategia de tu éxito. ¿Por qué? Para tener éxito, no sólo necesitas tu recurso excelente, sino el momento y lugar oportunos para generar valor. Es decir, que tras realizar un análisis interno para detectar tus fortalezas, deberás comprobar que encajan en el momento y en el entorno. Por lo tanto, deberás realizar también un análisis del entorno en el que te mueves y detectar si lo que haces y como lo haces, tendrá cabida en ese momento en el mercado. No olvides que las reglas de juego no las pones tú solamente, sino que intervienen tus competidores, tus clientes, tus proveedores, los productos sustitutivos y toda la normativa gubernamental relacionada así como el marco legal y económico del momento. Merece la pena leer al maestro de las posiciones competitivas y su teoría de las Cinco Fuerzas, Michael Porter.

Todos tenemos unas fortalezas, pero pudieran no ser suficientes para competir en un entorno y momento determinado. Somos como piezas de puzzle que damos vueltas en el espacio, mientras caemos en el tablero. Podremos caer de manera inapropiada y por tanto no encajaremos, pero si seguimos rotando, terminaremos encajando en el tablero. Dentro de una normalidad, el grueso de los competidores contamos con recursos similares, por lo que debemos generar hábitos de búsqueda constante de nuevos elementos diferenciadores que hagan que los clientes nos elijan. La diferenciación es fundamental para generar ventajas con respecto a nuestros competidores y esto nos permitirá dar un bocado al mercado durante el tiempo que transcurre hasta que la competencia nos imita. Hay competidores que basan su estrategia en copiar y son verdaderos especialistas en plagiar a los innovadores. Esta estrategia tiene sus ventajas, no hay lugar a dudas, porque ceden el honroso puesto de la innovación a quien está dispuesto a desembolsar el montante necesario para ello y, en cuanto sale el producto al mercado lo calcan con el consiguiente ahorro. No se llevarán la parte gruesa del pastel, pero eso no les importa, se conforman con la segunda posición en ingresos, ya que no ha sido necesario invertir en I+D+I. Como sabéis, los chinos han sido especialistas en este arte, hasta ahora…ya veremos en adelante…

Pero OJO, esta diferenciación temporal que te permitirá ampliar tu cuota de mercado, no es una ventaja competitiva, sino una ventaja comparativa, dado que se trata de una factor que te permitirá disfrutar de una posición ventajosa en el mercado de manera temporal, únicamente hasta que seas copiado por tus competidores.  Las ventajas comparativas son generadas a través de decisiones tomadas en el ámbito operativo de la empresa, tales como variaciones en el precio, en la customización, etc.

Sin embargo, una ventaja competitiva, surge de algo más profundo y más intangible. Es algo que la empresa lleva dentro durante largo tiempo y que ha asimilado como algo normal, pero que puede ser un valor excelente que mantiene a la organización en generación constante de eficiencias. Por ejemplo, la cultura de una compañía. Pudiera darse el caso de que la máxima del fundador de una compañía, fuera la productividad constante y todos los empleados conocen perfectamente la manera de pensar del fundador y toman sus decisiones siempre con esta premisa en mente. Otra ventaja competitiva pudiera ser la naturaleza innovadora de una compañía que nació al abrigo de una universidad y de la que recibe el mejor talento y las mejores ideas, a precio de becarios, de donde surgen las innovaciones destacadas del sector, lo que reporta a la compañía una posición competitiva privilegiada en el mercado. Pongo como ejemplo a dos clubes de fútbol de la liga española. Dos estrategias distintas fruto de sus diferentes naturalezas. El Athletic Club de Bilbao, club legendario y con numerosos títulos, cuenta con una determinante ventaja competitiva y no es otra que la gran cantera que tiene, capaz de nutrir al primer equipo de grandes jugadores a precio muy bajo y de manera continuada en el tiempo. Además, genera jugadores que son vendidos a precios importantes, lo que le permite al Club mantener una fuente de ingresos constante y alta rentabilidad. El fútbol Club Barcelona cuenta con otra importante ventaja competitiva además de su excelente cantera. Es su filosofía de juego, que transmite hasta la saciedad desde las categorías mas bajas, permitiendo que los jugadores no sean tan determinantes en un equipo, en favor de un sistema de juego que cada jugador sería capaz de poner en práctica con los ojos cerrados.

Pues bien, la ventaja comparativa te ayudará a ganar posición de manera puntual con respecto a tus competidores hasta que seas copiado, y la ventaja competitiva, aunque más difícil de conseguir, te permitirá navegar siempre en las mejores posiciones competitivas de una manera natural y sostenida en el tiempo. Poniendo un símil bodeguero, un gran reserva es bastante más lento de conseguir, pero alcanza matices imposibles de conseguir en otros vinos más jóvenes, aunque con una presentación espectacular. O ese fondo de armario compuesto por prendas de gran calidad y corte clásico al que puedes dar uso durante años e incluso décadas, no se podrá nunca comparar con las prendas de Zara que, aunque de un diseño a la última y muy cuidado, te durarán uno o a lo sumo dos años.  

“Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y enterrado, escribe cosas dignas de leerse, o mejor aún, haz cosas dignas de escribirse”

                                                                                                                                                                  Benjamin Franklin
 
Gracias por estar.

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