Descorchando Soledad

Emerge el plano desde las olas y asciende la montaña de botellas hasta la cima, donde se encuentra el protagonista abatido, sentado y con la cabeza sujeta por las dos manos mirando al infinito:
Cansado ya de recibir riadas de botellas con mensajes empalagosos e insufribles. Hablan, ríen, lloran, pero se sienten solos y enseguida sueltan su botellazo y, ¿a quién se la lanzan? A mi isla. No pierdo la esperanza de descubrir esa botella vacía entre todo este maremágnum de cristal, que contenga ese aliento que sonría de lado y mire hacia abajo.

 

Pero.. ¿Cómo encontrarla? Cada mañana las amontono y trepo a la empalagosa cima esperando encontrar el suspiro de desdén que me haga sentir solo y olvidar este olor a humanidad embotellada.

El plano capta cómo el protagonista se levanta de repente y presta atención a algo, la cámara se acerca a sus ojos y envuelve su rostro hasta situarse detrás de él y al fondo el mar infinito y una botella que avanza sin dirección:
¡¡Ya la alcanzo a ver… mírala!!, viene sola, descorchada, desnortada y desengañada. Se ve que ya brindó con otro en su crucero. Pero… ¡ah!, ¿Qué pasa? ¡No para!, ¡¡se va!! Toda una vida esperando y hoy… ¡pasa de largo! Nunca pensé que echaría tanto en falta un mensaje, una compañía, pensó mientras se sentó abatido.
De repente, el protagonista desciende decidido y nervioso la montaña de botellas, se adentra en el mar y comienza a nadar en dirección al horizonte. El plano se aleja tras de él mostrando la soledad de un horizonte desierto, rojo por el atardecer y aguas entre oscuras y plateadas; a continuación suena su ansiosa voz en off:
“Contestaré a todas las botellas que busquen cariño, comprensión y amor… uy… que cursi. Embotellaré mis anhelos, nadaré hacia la orilla de los sueños y sonreiré de frente, con cariño y cursilería. Bienvenida a mi corazón, humanidad.”
Descorchando Soledad
Imagen obtenida de la interesante entrada de la web www.centropuntocero.com/naufrago-emocional/