Liderazgo desde la pasión

De vuelta al cine. He conseguido encadenar varias visitas a estas salas de evasión, cargadas de anclajes emocionales que nos reportan a historias maravillosas de alguna película anterior. He accedido a la sala el primero y mis pisadas sonaban a misterio. El sabor de las palomitas también le incitan a uno a relajarse y a dejar volar la imaginación. Es la tercera película biográfica que veo en un mes, me lo tendré que hacer ver. Los hechos reales en general y las biografías en particular me atraen bastante, quizás por alguna necesidad propia de contrastar ideales con realidad. Es un consuelo para mí encontrar referencias de logros que nacieron de un ideal.

Esta vez he visto Jacques, la recién estrenada película que narra gran parte de la vida del comandante Cousteau, emprendedor, investigador, comunicador y militar. Es decir, todo lo que necesita un emprendedor para salir adelante. Lo de militar también puede ser una garantía en estos tiempos 😉 . Dirigida por Jérôme Salle y protagonizada por Lambert Wilson (Cousteau), narra la historia de este explorador desde momentos antes de abandonar el ejército de la marina, para embarcarse en las expediciones que le dieron fama. No quisiera hacer “spoiler” pero sí comentar los aspectos que me han llamado la atención desde el punto de vista de liderazgo de una persona que marcó un hito en las expediciones marinas.

Antes de continuar, he de decir que su personalidad y percepción de la vida me ha recordado a Albert Bosch (@Albert_Bosch), a quien tuve la oportunidad de conocer un poquito en la entrevista que le realicé para este blog y a quien desde aquí quiero agradecerle su magnífica disposición y entrega. Además, su travesía en solitario por la Antártida cobra aun más relevancia tras percibir la crudeza de aquellos territorios en esta película. Es otro explorador, emprendedor y defensor a ultranza del medioambiente.

A continuación resalto algunos de los aspectos de la película y el protagonista, que he considerado más interesantes desde el punto de vista habitual de este blog, el de la estrategia y liderazgo de las personas ante sus desafíos:

  • El protagonista no deja de darle vueltas durante toda la película a todo lo que queda por descubrir. Y, a pesar de la incertidumbre e incluso la falta de información, él lo percibe como oportunidades cuando los demás ven solo miedos, inseguridades y amenazas. Asume el riesgo desde la fuerza de su curiosidad y deseo de conquista. Para quien está en la “zona”, todos son oportunidades.
  • Cuando decide dejar el ejército, un compañero suyo, a quien caracterizan con un tartamudeo, le echa en cara que abandone todo lo que tiene para una aventura tan arriesgada. El atributo del tartamudeo es sintomático de la emoción desde la cual le increpa su conducta. Sin embargo, el comandante le indica que “tengo todo lo que necesito”. Para alguien con determinación, todos los medios son válidos, ya que el más importante está en su cabeza. Está totalmente orientado a la acción, en lugar al exceso de planificación.
  • Tangibilizan el ideal y los sueños en el barco. “Este barco hará realidad nuestros sueños”. Un barco viejo y destartalado se convertirá en su “dulce hogar” en medio de las tempestades del océano. Es el “vehículo hacia el éxito y la encarnación de su ideal.”
  • Muy ingeniosa la escena de la selección del jefe de buceadores. Un hombre rudo y con imagen tosca aborda al comandante para decirle:

“Soy camionero, perdón…buceador… bueno quiero decir que bucear es mi pasión… y me gustaría bucear con usted. Este es mi currículo donde se indica mi formación (el papel se vuela y cae en un charco. Entonces el hombre empieza a desvanecerse, creyendo que ha perdido la oportunidad de su vida. Pero el comandante lo observa siente que lo que necesita son hombres como él, apasionados, atrevidos y no alguien brillante académicamente). A partir de mañana empieza a trabajar”.

  • En otra secuencia, mientras intenta convencer a los patrocinadores, Jacques contra argumenta que no pretende hacer historias de peces, sino de personas. Este es un gran argumento que cala en los mecenas, que saben que lo realmente importante y lo que emociona en cualquier proyecto son las personas.
  • Tiene una gran capacidad de visión. Desde el inicio de sus proyectos, es capaz de vislumbrar el futuro donde nadie lo ve. Se propone conquistar el océano, haciendo un paralelismo sobre la conquista coetánea de la luna. Propone que el mar será habitado por las personas e incluso llevar la vida en el fondo de los mares a las pantallas de TV a través de artefactos diseñados y construidos por él mismo. Es una persona visionaria y con carisma para “aterrizar” sus sueños, es decir, construirlos desde abajo.
  • Hace del mar un medio para su ideal. Hay que recordar que Jacques Cousteau no era investigador, ni siquiera marino, sino militar de las fuerzas aéreas. En la película se sugiere que cambió a la marina tras algún susto y desde ahí, se embarcó en su ideal. Es capaz de convertir un medio nada familiar en el hábitat donde se desarrollen sus sueños.
  • Caracterizan al comandante como un hombre con altas dosis de energía, la que irradian aquellas personas capaces de alinear mente, el cuerpo y espíritu para avanzar hacia su misión. Esa congruencia otorga niveles de energía altísimos.
  • El principal paralelismo con la actualidad surge cuando le informan que suspenden el mecenazgo porque las máquinas son capaces de hacer lo mismo que su expedición, pero más barato, rápido y sin riesgo. Las petroleras abandonan sin remilgos a quien le abrió la brecha de explotaciones en un principio en lugar de adaptar el talento para otros fines complementarios. Se genera una crisis que termina con reinvención del protagonista.
  • La concepción que Cousteau tiene del dinero es poco común, ya que lo considera solo como un medio para cumplir su ideal. “Es solo una herramienta y si solo hubiera pensado en dinero, nada de todo esto existiría”. Son palabras que utiliza con su financiero cuando le echa en cara que continuara con sus proyectos ante el estado de sus finanzas.
  • En los momentos difíciles, su entorno familiar le reprocha que solo haya tenido ojos para sus proyectos, sus cacharros e inventos y el asiente con frialdad. Muestra una actitud de ambición de logro, como si tuviera grabado en su ADN que su misión aquí es legar el resultado de sus expediciones al mundo. Asume que el tiene que pelear por sus sueños y asume que el resto debe hacerlo por los suyos.
  • En los momentos aciagos en los que los fondos escasean, el Calypso muestra signos de deterioro y le aconsejan venderlo debido a su estado y al caro mantenimiento. Sin embargo, tiene claro que ese es el vehículo hacia sus sueños y no se desprenderá de él.
  • Tras la gran crisis por la que atraviesa por falta de fondos y retirada de la confianza de los mecenas, muestra una vez más su resiliencia, diseñando un proyecto revolucionario para la época. Una expedición a la Antártida, donde nunca nadie antes había estado, solo los exploradores como él. Una vez más, busca fondos con los que financiar un proyecto innovador. Y lo hará con su Calypso, un barco viejo de madera que no ofrece garantías de navegar con hielo.
  • Empieza a cambiar su concepción de las expediciones. Deja a un lado su espíritu de conquista y empieza a abanderar la defensa del medio ambiente. Es capaz de cambiar la cultura de su organización y los valores de su empresa. Adquiere conciencia de la necesidad de proteger el planeta gracias a la labor de su admirado hijo.
  • La de la Antártida se trata de una expedición en la que cambia muchos roles. Deja de ser jefe y pasa a ser ge-fe (generador de felicidad), empoderando a su equipo y responsabilizando de ciertas tareas. El equipo recobra el ánimo gracias una vez más a la capacidad de adaptación del líder, virando su estrategia y creciéndose ante la adversidad.
  • Especialmente entrañable es la secuencia en la que rememora una de las noches en su casa de la playa, tumbado mirando a las estrellas junto con sus dos hijos pequeños. “Recordad cuando estéis tristes que solo sois una mota de polvo en el universo. Aprovechad y vivid con intensidad porque la vida es solo un pestañeo”. Esta concepción de la vida habla muy a las claras de las motivaciones que le impulsaron al comandante a acometer sus proyectos con determinación, ambición y sin pérdida de tiempo, incluso pasando por encima de su entorno familiar.
  • Su misión ha dejado un legado más importante del que pudiera parecer a priori. Logró una moratoria internacional a la hora de explotar los recursos de la Antártida, imposibilitando actuar sobre ella hasta el año 2.048. Sin embargo, parece que existen firmes intenciones por parte de algunos países de no respetar la moratoria, ante la constatada existencia de grandes recursos naturales. Sin la existencia de liderazgo, el planeta retrocede.

En definitiva, la película nos muestra a un gran hombre, con sus claroscuros, capaz de reinventarse reiteradamente y que comunicó su proyecto con la determinación de su pasión, lo que le permitió asociarse con compañías petroleras primero  y con fundaciones benéficas después.

La concepción de la vida como un pestañeo y la lucha por unos ideales de un hombre que lideró un equipo de personas y recursos, cambiando su rol de conquistador de espacios y amantes a protector de paisajes, esposa y barco como encarnación de esos ideales, son la principal enseñanza de una película que os hará reflexionar. Eso siempre es bueno.

jacques cousteau

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